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Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva, el equipo técnico de una sociedad científica en la salida de la pandemia

Foto del escritor: Grupo Pértiga
Grupo Pértiga
29 may
3 min de lectura

Actualizado: hace 2 días

Entre agosto de 2021 y octubre de 2022 Grupo Pértiga fue el equipo técnico de apoyo de la Comisión Directiva de la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva. El encargo llegó cuando el país salía del pico de la pandemia y los intensivistas, después de meses de trabajo extremo, necesitaban que su sociedad científica volviera a hablar por ellos, les sirviera mejor y acompañara a las familias de sus pacientes. Esta es la historia de ese año de trabajo.

Por qué una sociedad científica necesita transformarse


Una sociedad científica reúne a los especialistas de una disciplina, organiza su formación, representa su voz ante el sistema de salud y produce conocimiento. Casi siempre lo hace con una directiva honoraria, poco tiempo y pocas herramientas. En 2021 la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva tenía además una responsabilidad extraordinaria. Sus socios habían sostenido las unidades de cuidados intensivos del país durante la pandemia y el conocimiento acumulado en ese tiempo, sobre el trabajo clínico, sobre el agotamiento de los equipos y sobre la relación con las familias, necesitaba un lugar donde organizarse y proyectarse.


La directiva nos pidió un equipo técnico que la acompañara en tres frentes al mismo tiempo.

  1. Posicionar a la Sociedad en la salida de la pandemia con una identidad y una comunicación a la altura de lo que sus socios habían hecho.

  2. Transformar sus servicios con herramientas digitales que la directiva pudiera administrar sin nosotros.

  3. Y abrir líneas nuevas de trabajo hacia las familias, el bienestar de los profesionales y la formación.


Cómo trabajamos


Empezamos por la identidad. La renovamos en consulta con la directiva y la dejamos documentada en un manual, para que la Sociedad tuviera una marca reconocible en congresos, en prensa, en redes y en las unidades. Sobre esa base construimos un portal nuevo, con padrón de socios, pagos, eventos, boletines y un foro, y una aplicación para el celular, pensados para que la gestión cotidiana de la Sociedad dejara de depender de planillas y correos.


En paralelo organizamos la vida de la Sociedad en capítulos, con espacios para los intensivistas jóvenes, para el personal de cuidados y para los socios sénior, y producimos una serie de entrevistas en video a intensivistas sobre lo vivido en las unidades, cortadas en piezas breves para la comunicación de la Sociedad. Esas entrevistas, además de contenido, fueron una forma de reconocimiento.


La línea de bienestar de los profesionales se concretó en agosto de 2022 con un convenio piloto con el Programa Bienestar en Salud, que puso a disposición de los socios su atención especializada. Y las alianzas de formación se abrieron con un curso internacional junto a Evimed y Cleveland Clinic, que reunió a una treintena de inscriptos de la Sociedad.


Sanar en familia


El proyecto que más nos movilizó fue «Sanar en familia», una guía para las familias de los pacientes internados en cuidados intensivos. Quien tiene a alguien en una unidad de cuidados intensivos no entiende el lugar, no sabe qué preguntar, no sabe cómo acompañar y muchas veces no sabe cómo cuidarse a sí mismo. La guía responde a eso en lenguaje llano, con un kit para cada unidad y afiches con códigos QR para que la información llegue en la sala de espera, en el momento en que hace falta. La pensamos para las unidades de cuidados intensivos de todo el país, que son el universo de la Sociedad, y la dejamos lista para que cada unidad la adopte a su ritmo.


El primer ateneo de sociedades médico-científicas


El cierre del encargo fue el primer ateneo de sociedades médico-científicas del Uruguay, el 25 de octubre de 2022, con el auspicio del Colegio Médico. La idea era sencilla. Reunir a las sociedades científicas del país para conversar sobre lo que tienen en común, la gestión, la comunicación, la formación continua, el bienestar de sus socios y la relación con el sistema de salud, y empezar a compartir soluciones. Fue el modo de devolver al conjunto lo que habíamos aprendido con una de ellas.


Lo que aprendimos


El encargo demandó unas 2.600 horas de trabajo del equipo, de las cuales más de 580 fueron donadas por Grupo Pértiga, porque entendimos que acompañar a los intensivistas en ese momento era también una responsabilidad nuestra. Lo que quedó en la Sociedad fue una identidad, una plataforma que la directiva administra, una guía para las familias y una red de alianzas.


Lo que quedó en la firma fue una forma de trabajar con sociedades científicas que después aplicamos con la Sociedad Uruguaya de Neonatología y Pediatría Intensiva y que resumimos en tres reglas.

  1. La directiva decide y el equipo técnico ejecuta, sin reemplazarla.

  2. Las herramientas digitales se diseñan para que las administre la propia organización cuando el equipo se va.

  3. Y la comunicación de una sociedad científica vale cuando sirve a sus socios, construye identidad y a sus pacientes, antes que a su imagen.



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